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Asia

Consejos para viajar a la India (II)

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Después de haber hablado en el post anterior sobre las estafas más graves a turistas en la India. Vamos ahora a ver las leves. Un timo habitual es el del catálogo del hotel, donde ponen fotos del hotel cuando se inauguró (o retocadas) y luego cuando llegas te encuentras con el mismo hotel pero con 20 años más de antigüedad y en condiciones pésimas. Otra estafa es la de la ofrenda de flores, donde falsos santones te ofrecen una flor de bienvenida a la India y te engañan con un ritual inventado en un lago a cambio de dinero. Así que ya sabes, evita las ofrendas “gratuitas”. Un timo curioso es en el que el taxista te lleva por un precio muy bajo a tu destino. Esto puede ser dado por dos razones, una porqué te pare en tiendas donde tiene comisión (cosa que te puede suponer muchos retrasos) y otra porqué no sepa dónde está tu hotel pero regatea como si lo supiese. En este último caso puedes salir ganando si el hotel se encuentra muy lejos.

Cuidado con el fraude en el que pretenden cobrarte el doble por un billete de tren o de bus. Aconsejamos siempre preguntar a otros viajeros y reclamar en caso de estafa. También puede sucederte que te cobren un refresco al triple de su precio, por lo que debes siempre asegurarte antes de comprar de saber el precio exacto y de comparar. Muchos taxistas comen y beben gratis a costa de los turistas a los que llevan. Puede pasar que cuando viajes en tren litera te encuentres con que una familia ha ocupado tu cama y que por mucho que intentes dialogar con ellos, no atienden a razones. En estos casos tendrás que acudir al revisor para que solvente el problema.

Una estafa tan sorprendente como desagradable es en la que te colocan un excremento de animal en el zapato y “casualmente” un limpiabotas repara en ello y se ofrece a limpiártelo. Cuando acaba te dice que son 200 rupias, sabiendo que nadie paga más de 5 rupias por este trabajo. Así que ya sabes, mantente bien alerta, pregunta siempre precios antes de que te brinden algún servicio o compres cualquier cosa y así evitarás muchos de los fraudes que en la India sufren varios turistas cada año.

Consejos para viajar a la India (I)

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La India es un país fascinante y muy diverso, pero no todo son cosas bonitas. Los turistas que viajen a esa región, deben ser conscientes de a lo que se exponen. Podemos encontrarnos con varios estafadores, sobre todo en Delhi, Jaipur y Agra. Como sabemos que cuando estamos de vacaciones tendemos a relajarnos, disfrutar del viaje y a no prestar mucha atención a ciertas cosas que habitualmente veríamos al instante, os hablaremos de las estafas más frecuentes a turistas, junto a algunos consejos para evitarlas. Así como muchos indios sobreviven como pueden, los turistas también debemos aprender a hacerlo. Es evidente que no  todo el país es deshonesto, ya que dependiendo de las zonas que visitemos encontraremos un tipo de gente u otra. En las zonas rurales, menos turísticas y más deshabitadas, generalmente no se practican las malas artes.

Si visitamos zonas turísticas, en cualquier museo, hotel, restaurante, etc. deberemos pagar muchísimo más que un residente indio. Si preguntas a un habitante el porqué de esta abismal diferencia de precios, simplemente te dirá que los turistas son ricos. Vamos ahora a comentar algunos de los timos más graves.

Nunca te fíes cuando el taxista te diga que tu hotel está lleno porqué se lo han dicho otros taxistas o que lo sabe porqué hace poco que llevó a otros turistas, ya que simplemente lo hace para llevarte a otro hotel donde él tiene comisión. Hay incluso hasta veces que paran en un portal sin cartel, que te dicen que es tu hotel y que sale una persona de ahí diciéndote que está completo y te llevan a otro (en el que tienen comisión claro). Si el hotel lo habías pagado por adelantado, esto tendrá poca gracia. Así que estaos atentos, fijaos que el hotel tenga el cartel adecuado, entrad vosotros mismos a comprobar el estado del hotel, y si os dicen que está completo y ya habíais pagado, pedid una tarjeta para poder reclamar en la Oficina de Turismo o directamente a la Policía. Este timo del hotel completo lo encontraréis sobre todo en Delhi, Agra, Varanasi y Jaipur.

Otra posible estafa es que tu hotel esté realmente completo. En este caso solo podrás reclamar si has pagado por adelantado. Esto es complicado de evitar, ya que si no hay pago por adelantado, la reserva no se considera demasiado y se da prioridad a otras reservas que desembolsen el dinero con anterioridad. Recomendamos pagar el hotel por adelantado. En el caso de que lleguemos y esté lleno, nos devolverán el dinero y tendremos que buscar otro hotel. Esto os pasará sobre todo en los hoteles conocidos como “Indian Style”, de medio y bajo nivel, situados al norte.

Otro timo es que te cambien el producto que has comprado, mientras te lo están empaquetando, por otro de menos calidad o defectuoso. Así que estate atento, no pierdas el producto que compres de vista y no te dejes distraer. Esto sucede sobre todo en lugares de un día de estancia, ya que así es más difícil volver para reclamar algo.

Aunque esto no es demasiado habitual, ha habido casos de envenenamiento por comidas en mal estado en Delhi, Agra y Varanasi. Esto lo hacen algunos hoteleros con comisiones a carísimas clínicas privadas que te recomiendan. Todo esto ha sido investigado por compañías de seguros occidentales, al percatarse de la coincidencia de estos casos en ciertos hoteles y clínicas privadas. Si en algún momento sospecháis de algo, consultad con vuestro seguro e id a una clínica con la que este tenga convenio.

Otro posible fraude es que te vendan la moto de un hotel con espectaculares vistas al Taj Mahal, y luego llegues y el monumento se encuentre a más de 3 km y el hotel no esté orientado hacia él. Todo esto es fruto de un fotomontaje. Como en todos estos casos, reclama a la Oficina de Turismo.

Ve con cuidado al comprar billetes de tren o de avión, ya que te dicen que te cobran un precio, y luego te das cuenta de que te han cobrado el triple. Ten en cuenta que casi todos los billetes de trenes, buses y museos tienen el precio con números. En caso de fraude, reclama a la Oficina de Turismo y a la Policía.

En las zonas más turísticas del norte de la India encontramos una cantidad considerable de comisionistas, los cuales te llevarán a tiendas, en las cuales te cobrarán de más para darles una comisión de hasta el 35%. Vigila si viajas a Udaipur, donde se pasea el falso estudiante de pintura que te llevará a una supuesta escuela de pintura, pero que en verdad es otra tienda a comisión. Así que te recomendamos entrar siempre solo a las tiendas, sobre todo a la hora de pagar, para que no tengas luego sorpresas desagradables. A pesar de que no todos los comisionistas te van a perjudicar (incluso algunos te pueden encontrar habitaciones a buen precio), siempre es mejor que intentes evitarlos.

Otra estafa habitual son las falsas oficinas de turismo, las cuales nos pueden salen muy caras. Sed conscientes de que la única Oficina de Turismo oficial de India está en Nueva Delhi, concretamente en Connaught Place (Janpath 88). Al preguntar por la zona, la mayoría de la gente te intentará llevar hacia agencias de turismo privadas, donde recibirán una buena comisión. No te distraigas de tu objetivo y ve a la dirección que te hemos dicho para evitar más fraudes.

Si vas con los ojos bien abiertos y tienes en cuenta todas estas recomendaciones, disfrutarás plenamente de este maravilloso país sin ningún percance adicional.

Kyoto: templos y jardines

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Kyoto, tal y como indica su nombre, fue la ciudad capital de Japón desde el 794 hasta el 1868. Actualmente esta ciudad conserva gran cantidad de vestigios históricos tanto artísticos como arquitectónicos. Este importantísimo patrimonio japonés está compuesto por templos, santuarios, palacios y jardines.

En Kyoto nunca os quedaréis sin nada que ver, puesto que alberga más de 1.600 templos budistas, centenares de sintoístas, un número considerable de villas imperiales y más de 200 jardines, además de diversos museos por visitar. El secreto para no agobiarnos con tantos posibles lugares turísticos es saber escoger lo más significativo e interesante.

Podemos empezar por el barrio de Gion, con origen en la Edad Media, y hoy en día donde podemos encontrar Geishas procedentes de todas partes de Japón. Si tenéis la suerte de ir en compañía de un japonés, podréis entrar en alguna ochaya (casa de té), donde disfrutaréis de las atenciones de estas cortesanas. Estas señoritas de compañía, a diferencia de lo que creen la mayoría de occidentales, no se dedican a vender su cuerpo, sino a divertir a hombres de negocios con sus habilidades para el arte (ceremonia del té, tocar instrumentos, canto, danza, arreglo floral, literatura y poesía clásicas). Si preferís una opción más económica para gozar de representaciones tradicionales, podéis dirigiros a “Gion Corner”, donde veréis teatro kabuki, ceremonia del té y distintas danzas clásicas.

También resulta interesante pasear por la calle Pontocho, donde disfrutaremos de arquitectura antigua y de restaurantes con todo tipo de platos típicos. Con el kaiseki tendremos la posibilidad de catar una gran diversidad de platillos de todo tipo. Si deseáis una alternativa más asequible, en los ryokan (alojamientos tradicionales) del lugar igualmente podréis deleitaros con estos manjares.

Si nos apetece ver templos, no podemos perdernos el kinkaku-ji o templo dorado, recubierto de pan de oro y situado en medio de un impresionante lago con jardín a su alrededor. La fusión entre templo y naturaleza es asombrosa y única. Asimismo, este exquisito monumento alberga en su interior las reliquias de Buda. Del mismo modo podemos visitar el Ginkaku-ji o templo plateado, el cual, a pesar de no haber podido ser recubierto con plata tal y como estaba planeado, no deja de ser una auténtica belleza rodeada de agua y verdes árboles. Actualmente es un templo Zen. Si disponéis de tiempo, otros templos a los que podéis ir son: Hongan-ji, Kiyomizu-dera, Nanzen-ju y Ryôan-ji.

No puede faltar la visita al Palacio Imperial de Kyoto, en el que deberéis pedir hora para poder acceder. Vale mucho la pena verlo por su arquitectura, las obras de arte albergadas en su interior y sus jardines. El Castillo Nijô es otro monumento digno de ver y el cual fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1994. Dentro de este castillo encontramos el Palacio Honmaru y su jardín y el Palacio Ninomaru, cocinas, la guardia y diversos jardines. Un importante y antiguo jardín al que ir es el  Shosei-en, designado Sitio Histórico Nacional en 1936.

A su vez, podéis visitar diversos santuarios como son: Fushimi Inari-Taisha, Heian Jingu, Yasaka Jinja y Sanjûsangen-dô. Si después de todas estas visitas lo que os apetece es relajaros, os recomendamos el Tetsugaku no michi o camino del filósofo, donde encontraréis tiendas artesanales y modestos templos. En estos últimos podremos gozar de impresionantes bosques de bambú, jardines zen e incluible hasta alguna tacita de té con dulces. Lo más destacado de este lugar es pasear en primavera entre los mares de cerezos en flor que nos conducirán hacia un reposo inolvidable.

¡Id a Kyoto si queréis conocer todos los secretos que oculta la antigüedad japonesa!

Bangkok- Ciudad de moda en Tailandia

El nombre de “Bangkok” significa “aldea de la ciruela silvestre”. El nombre oficial es muy sofisticado y contiene tales expresiones como “la ciudad de ángeles”, “la ciudad de joya eterna”, “la ciudad impenetrable del dios Indra” o “la magnífica capital del mundo”. El nombre completo consiste de 21 palabras y figura en el Libro Guiness como el nombre geográfico más largo. Es una combinación pintoresca de la potencia, religiosidad, tradición, modernidad y belleza. Bangkok es un lugar que enamora, que fascina y quita el aliento.

El viaje por Tailandia es mejor empezar en Bangkok, que, como el resto del país, se caracteriza por una gran diversidad. Es la sede del gobierno tailandés, de la administración central y, lo que importa más, de la familia real. Según estimaciones un 10% de la población de Tailandia vive en Bangkok. Es un lugar muy hermoso y fascinante, de ambiente muy especial y una historia muy interesante. Les recomendamos pasar al menos un par de días y explorar esta ciudad preciosa, sus rincones, misterios y contradicciones.

La capital de Tailandia está ubicada en la orilla del río que la divide en dos partes y constituye la mayor vía de comunicación. Debido a las distancias que existen entre partes diferentes de la ciudad, el transporte en Bangkok está muy bien desarrollado (autobuses, taxis, tuk-tuk, embarcaciones, ferrys, Skytrain). Sin embargo, en Bangkok, como en todas grandes ciudades, existe el problema de atascos. La capital tailandesa es muy animada durante todo el día y también por la noche.

Bangkok reúne caos con una rara belleza y un ambiente muy religioso que se debe a gran número de templos (un alrededor de 400) preciosos budistas y hindúes que embellecen la ciudad. Turistas que quieran familiarizarse con la cultura y la historia de Bangkok deberían visitar a la Antigua Ciudad Real ubicada en la isla artificial de Rattanakosin. Es donde se encuentran los mayores tesoros de Bangkok: la Plaza Grande, el Museo Nacional, varios templos sagrados y el edificio de la Universidad. Es también donde se encuentra el famoso templo de Buda de Esmeralda (Wat Phra Kaeo) con las puertas protegidas por figuras de demonios Ramakien de 6 metros. Buda de Esmeralda es la representación más famosa del “Gran Despertado”, hecha con jade verde con una altura aproximada de unos 75 cm. Wat Pho es el templo más antiguo de Bangkok, construido en el siglo XVI. Este templo es especialmente conocido por tener en su interior al gran Buda Reclinado que es la estatua de Buda reclinado más grande de Tailandia. Wat Arun, un templo muy precioso, conocido por sus torres decoradas con trozos de porcelana, está ubicado al otro lado del río.

 

En Bangkok les esperarán no sólo templos pintorescos y palacios opulentos, sino también museos magníficos, el barrio chino y el famoso mercado en Chartuchak. Como la ciudad está dividida con docenas de canales (por eso la llaman “Venecia de Este”), los turistas pueden gozar de mercados flotantes o cruceros en tranvía flotante.

Si se cansan con la vida de la ciudad, podrán descansar en el hermoso parque Dusit donde la belleza de la naturaleza les quitará el aliento y donde podrán apreciar las vistas bonitas sobre los edificios reales y gobernamentales. Les recomendamos también visitar el parque Lumphini, un sitio muy precioso y tranquilo.

Después de visitar la capital tailandesa, les invitamos a explorar sus alrededores. Les espera el museo al aire libre – Muang Boran (Ciudad Antigua) y la Granja de Cocodrillos.

 Feliz viaje!

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Tokio: tradición y modernidad

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Tokio, capital de Japón, es una ciudad que se caracteriza por su diversidad y sus contrastes. Esto es debido a que hasta mediados del siglo pasado, Tokio era un pueblo anclado en su tradición y que no aceptaba las nuevas tendencias modernas que provenían de otros países. Pero poco a poco vio que le era favorable abrirse a las nuevas tecnologías, y empezó a evolucionar y desarrollarse de una manera sorprendente y veloz. A pesar de esto, algunos tokiotas quisieron mantener su pasado, su religión, sus creencias, sus templos y sus kimonos. Así que hoy en día, resulta de lo más impactante (aunque habitual) ver paseando a una señora vistiendo el kimono tradicional, al tiempo que pasan por su lado un grupo de ejecutivos trajeados.

En relación a su modernidad, hay varios barrios en Tokio que podéis visitar. Por ejemplo si os apetece salir por la noche a divertiros, Roppongi es el barrio de copas por excelencia, repleto de bares occidentales donde se juntan muchos extranjeros. Roppongi significa literalmente “6 árboles” y se cuenta que el nombre tiene su origen en la época de Edo, donde vivían 6 daymios (terratenientes) en la zona, cada uno con el kanji (carácter de la escritura japonesa) de un árbol en su nombre. Cuando queráis ir de compras, dirigíos a Shibuya, ya que es el barrio comercial de esta ciudad. Es el sitio más transitado de Japón, donde podemos encontrar el famoso cruce con pantallas gigantes en los rascacielos, donde se emiten anuncios ininterrumpidamente. Si buscáis un lugar exclusivo y de alto nivel, Ginza es tu barrio. El nombre de Ginza significa “lugar de la plata” pues en 1612 Tokugawa Ieyasu estableció una casa de fabricación de moneda allí. En este encontrareis grandes almacenes japoneses como Matsuya, Printemps, Mitsukoshi, Takashimaya… Para ver una magnífica panorámica de toda la ciudad, tenéis Shinjuku, el barrio donde se encuentran los rascacielos más altos y donde también podréis ver la Torre de Tokio, la cual recuerda a la Torre Eiffel de París. Los apasionados de las nuevas tecnologías no pueden dejar de visitar el barrio de Akihabara, conocido como la ciudad electrónica. Hay que tener en cuenta las diferencias técnicas y funcionales que hay entre los productos electrónicos de allí y los de aquí, (voltaje y conectores, por ejemplo). Akihabara también posee espacios para conferencias y congresos, exhibiciones, estudios y laboratorios de creación de contenidos digitales. Es además sede del Centro de Animación de Tokio. Finalmente, un impresionante lugar para ser contemplado es la famosa bahía de Tokio, de reciente construcción, situada en el barrio de Odaiba.

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Tokio también es famosa por su parte tradicional, así que nos centraremos en ella. Justo en el centro de esta ciudad, se encuentra situado Kokyo, el Palacio Imperial. Actualmente es la residencia de la familia imperial japonesa y en la antigüedad era el emplazamiento original del Castillo de Edo de los shogun Tokugawa que dominaron Japón desde el año 1600 hasta el año 1867. A pesar de que no podemos visitar el recinto, es interesante ver los alrededores del palacio, circundado por grandes murallas pétreas y fosos con cisnes. Tocando las murallas están los jardines exteriores, constituidos por millares de pinos. En el barrio de Asakusa tenemos el Templo de Sensoji, construido en el 645 y visitado cada año por unos 20 millones de personas. Se trata del templo más antiguo de Tokio y está dedicado a la diosa Kannon. Cuenta la leyenda, que en el año 628, dos pescadores encontraron una estatua de la diosa en el cercano río Sumida y que aunque dejaban una y otra vez la estatua en el mismo sitio, ésta misteriosamente siempre retornaba a ellos. Dicha estatua está custodiada celosamente en una pagoda del mismo recinto y no ha sido nunca mostrada en público. Junto al templo está el Santuario de Asakusa, donde se celebra el conocido festival de Sanja, en el cual miles de personas desfilan transportando tres santuarios portátiles en honor a los fundadores del templo, acompañados en su camino por música y bailes tradicionales des del amanecer hasta la noche. Es de las pocas ocasiones en las que se puede ver a los yakuzas o mafia japonesa, a los que se reconoce porque en un momento de exaltación conjunta algunos de ellos se quitan sus yukata (prendas tradicionales) con orgullo para mostrar y exhibir su rasgo más destacado, un cuerpo completamente tatuado. El barrio de Shibamata alberga los templos dedicados a los Siete Dioses de la Fortuna. También posee el Templo Taishakuten del año 1629, el cual posee la figura de Taishakuten. Esta se trata la diosa guardián que protege del mal a los otros dioses del budismo y a su vez a los humanos. En uno los costados de dicha estatua hay inscrito “este Sutra es la medicina para todas las personas enfermas del mundo”. Cuenta la tradición que todo enfermo que escuche el Sutra será sanado. A los amantes del reposo os recomiendo pasearos por el viejo barrio de Nippori, donde está situado el Cementerio de Yanaka enmarcado por cerezos en flor. Es aquí donde seguro os envolverá por completo la tradición.

No dejéis de visitar Tokio. Esta espectacular y entrañable ciudad… ¡Conquistará vuestros corazones!